Integrar la cocina en el salón, las claves

Para muchos la cocina es el alma y corazón de la casa. Pero, muchas veces no tenemos la cocina que deseamos, siendo un lugar cerrado, oscuro, aislado y que tiene un ritmo diferente al resto de la casa. Integrar la cocina en el salón o comedor dará vida a tu cocina y hará que forme una parte importante de tu casa, como se merece.

Si tienes una cocina tradicional, en una habitación separada, alicatada hasta el techo (o media pared) y con suelos de baldosas, un lugar donde no apetece estar más de lo necesario, dale una vuelta, reforma tu cocina para integrar la cocina con el resto de tu casa.

 

¿Para qué integrar la cocina con el comedor?

Cada vez se llevan más los espacios diáfanos, la sensación en estos lugares es completamente diferente. Se gana en espacio, tanto útil como en una mayor sensación de amplitud. Generalmente, el salón o comedor suele ser una de las zonas con más luz de toda la casa, al contrario que las cocinas que suelen ser especialmente oscuras. Al integrar la cocina a este otro espacio, ganarás luz para ambos.

Esta es una solución perfecta para las viviendas pequeñas o que tienen una distribución o medidas no comunes como, por ejemplo, una cocina de planta triangular o que parece un pasillo.

 

Integrar la cocina

 

¿Cómo integrar la cocina al salón?

Que integrar la cocina sea una buena idea, o que sea la cocina que siempre has querido no significa que sea fácil, no vale con tirar un tabique. En este caso, sólo tendrías una cocina tradicional y además te faltaría una pared. Si quieres integrar la cocina deberás tener esto en cuenta.

 

1- Unifica espacios

Es habitual que el salón, o comedor, y la cocina cuenten con dos estilos diferentes. Generalmente la cocina tendrá un carácter más práctico y anticuado (pero funcional, por eso no se cambia muchas veces). Para integrar la cocina deberás tener un equilibrio y unidad estética a pesar de ser dos espacios. Es decir, la cocina y el salón deberán tener el mismo color así como unidad estética en los muebles y materiales.

 

2- Valora los materiales

Si vas a integrar la cocina con el salón, o comedor debes contar con materiales resistentes y duraderos. En la actualidad existen cantidad de materiales nuevos que te ayudarán a integrar la cocina de una forma estética y resistente como tarimas flotantes especiales o microcemento para las pareces.

 

3- Juntos pero no revueltos

Integrar la cocina no significa que no debas “separar” esos espacios, lo que pasa es que la separación es conceptualmente más espacial que física, no tendría sentido poner los fuegos cerca del sofá. En este caso es muy aconsejable tener una isla acorde con la cocina y el salón como “delimitador” de espacio, es muy útil y socorrido. Si por la distribución del espacio, o si por el tamaño de la casa no es viable, se aconseja poner una mesa con sillas para comer como nexo entre la cocina y el salón.

 

4- Piensa en los electrodomésticos

A la hora de diseñar este espacio debes pensar en qué electrodomésticos necesitas realmente y las características de los mismos. En principio, se aconseja tener el mínimo número de electrodomésticos. Por ejemplo, es común en las casas españolas contra con la lavadora en las cocinas, si podemos trasladarla al baño u otro espacio, será una buena opción.

Una de las cosas que suele descartar la idea de integrar la cocina con el salón, son los olores que pueda generar. Esto lo podremos solucionar fácilmente con una campana extractora, eso sí, deberá ser más grande que la placa o los fuegos (si estos miden 60 cm, la campana deberá llegar a los 90) y de una potencia superior a lo estándar, de esta forma evitaremos olores en el salón.

Integrar la cocina sirve, en parte, para dejar ese aislamiento y juntar la vida del salón con la cocina, por lo que necesitaremos electrodomésticos poco ruidosos, sino la convivencia puede ser complicada. De la misma forma deberemos cuidar si son luminosos o no, muchos electrodomésticos emiten alguna luz aunque estén apagados. Esto puede romper el equilibrio y fastidiarnos nuestras sesiones de cine casero.

 

5- La iluminación

La iluminación de las cocinas tradicionales se basa,en muchos casos, en unos fluorescentes que ofrecen una luz fría, aunque práctica, muy útil para cocinar. Este tipo de iluminación para el salón o comedor es demasiado dura, por lo que se suelen utilizar luces cálidas más tenues. A la hora de integrar la cocina debemos poner algo intermedio, existen múltiples posibilidades. Busca algo que no rompa el equilibrio de los dos espacios pero que resulte práctico.

Se aconseja siempre sacar el máximo partido posible a la luz natural que puede haber en un espacio diáfano.

 

Las posibilidades que hay para integrar la cocina en nuestro salón o comedor son variadas, siempre se aconseja contar con los mejores profesionales para que te asesoren sobre las novedades, tendencias y posibilidades que tiene tu casa.

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